viernes, 5 de octubre de 2007

La cara B de la ciudadanía.


He aquí un jugoso fragmento del libro de Carlos Fernández Liria, Pedro Fernández Liria y Luis Alegre Zahonero, Educación para la Ciudadanía, Democracia, Capitalismo y Estado de Derecho, de la editorial Akal:


«En realidad, lo único verdaderamente constatable en las autodenominadas Democracias Parlamentarias es que en lugar de un marco legal para que la ley corrija a la ley lo que tenemos es una ausencia de ley que se llama a sí misma ley. De ahí que podamos decir que a la tradición comunista le sobraba razón en lo esencial: era verdad y sigue siendo verdad que lo que tenemos es una dictadura del capital y no una democracia. Y por lo tanto, que lo que tenemos no son leyes, ni siquiera malas leyes o las peores leyes del mundo, sino la ausencia de ley. Y no son leyes precisamente porque lo que no existe es un marco legal para corregir legalmente las malas leyes.» [2007: 177-178]



En realidad lo que ha hecho famosa esta obra es una breve referencia a propósito del racismo contemporáneo a una serie de periodistas y filósofos:


«Desde que Oriana Fallaci, tras el 11-S, dio el pistoletazo de salida para dejar de morderse la lengua y ser racista sin remordimientos, la filosofía de los halcones del Pentágono ha ido siendo cada vez más aplaudida por personajes como -por citar casos españoles- César Vidal, Jiménez Losantos o Gabrierl Albiac, quienes, por ejemplo, han «argumentado» contra el presidente venezolano Hugo Chávez llamándole «negro», «gorila» y «chimpancé», y contra el presidente boliviano Evo Morales llamándole «caracastaña».» [2007: 224]



Las críticas van mucho más allá que a estos individuos, afecta a los medios de comunicación en general, a la clase política y por supuesto a los mecanismos del capitalismo global.



Las repercusiones de estos comentarios han sido múltiples:


En Rebelión dicen: «A principios del siglo XXI, en la España 'democrática', un partido 'socialista' está a punto de aprobar una asignatura que en el precarizada educación pública pretende 'concienciar', 'animar' a los futuros ciudadanos a la 'participación democrática', en un contexto nacional e internacional cada vez más degradado por la voracidad capitalista. Este ensayo es un tremendo contraataque a tamaña farsa.» http://www.rebelion.org/noticia.php?id=51571


En Libertad digital: «Los profesores que tengan que impartir Educación para la Ciudadanía con la vuelta al cole tendrán luz verde para enseñar que Jiménez Losantos es un "racista militante", que "los verdugos" prepararon "la transición" para votar a los que "Franco había dejado vivos" o que las chicas deben perder "la virginidad" antes del matrimonio para evitar "tradiciones machistas"


http://www.libertaddigital.com/index.php?action=desanoti&cpn=1276311431


Estas y otras críticas en otros medios llevaron a los autores a publicar una aclaración en elplural.com:


http://www.elplural.com/politica/detail.php?id=13912


Mientras, los autores recordaron que ese libro no era de texto sino un ensayo. Otros ante las dudas tal vez, o haciendo alarde de imparcialidad, simplemente publicaron extractos, como ADN:


http://www.adn.es/ciudadanos/20070713/NWS-2225-Ciudadania-Educacion-Akal.html


Otros medios se hicieron eco, como HazteOir:


http://www.hazteoir.org/modules.php?name=Noticias&file=article&sid=5561


O Redes Cristianas, éste último recogiendo la noticia de elplural.com:


http://www.redescristianas.net/2007/09/08/los-autores-de-educacion-para-la-ciudadania-cargan-contra-los-medios-de-la-derecha-jose-maria-garrido/


En fin, que el libro dio que hablar, cada medio su público respondió de una manera y todo sigue igual. Como tanto Albiac como Liria (Carlos) fueron profesores míos debo decir que yo nunca escuché un comentario racista del primero, aunque no escucho la radio habitualmente por cuestiones de salud. Del segundo he de decir que fue uno de los mejores profesores de la carrera y que no dice nada que no haya tratado en sus clases. Su argumentación, más allá de la superficial polémica, exige una responsable reflexión, y me parece un modelo de crítica a las versiones más dulcificadas y utópicas de la EpC.